miércoles, 1 de agosto de 2012

No me preocupa, Y yo te digo, Tu eres un puerco

No me preocupa,  no me importa, vete de aquí . Repetía y repetía, hasta que llegaba el estribillo. De pronto...Ella dijo, ella dijo, ella dijo, ella dijo, ella dijo, ella dijo...dijeron. 
Como si todo el tiempo la canción hubiera estado hablando acerca de una mina. Pero el chabón la representaba hablando en primera persona. 
Que loco, no? Creo que en el fondo pensé eso, como que entendí la situación, bueno, la canción, y, nada, me enloqueció la vida. Mentira, lo que quiero decir es que no esperaba tal desenlace, la canción estaba en inglés, y yo el estribillo, no lo entendí. Por lo que tuve que unir al chabón hablando en primera persona enseguida con la existencia de una mina, que yo supongo, le había dicho eso al pobre tipo, "no me preocupa", "vete de aquí"...un garrón que te digan eso. Aunque pude haber entendido cualquier otra cosa, me perdí parte importante de la letra de la canción, y si bien me la banco, el inglés no es mi fuerte.
Y yo te digo, morena vete conmigo,  no ves que me desespero? Escucha bien lo que digo, prometo llevarte al cielo, si te acercas un poquito... Cuando te digan que me he pasado la vida buscando tu negro pelo, y tu dos blancas mejillas, el aire que respiras, el aliento que da la vida. Porque en esta vida lo que tú me pidas me lo pide el cuerpo... 
Creo que es más que claro. Para empezar, podremos asegurar que la recepcionista de este mensaje algo de levante...tiene. También se puede deducir que el hablante es capaz de entregarse por completo, cuerpo y alma, sobre todo cuerpo creo yo pero eso no importa, con la naturalidad con la que crece y muta una semilla. Es decir, fácil, un poco de agua, sol y aire. Le canta a la muchacha, unas palabras que podrían describirse como muy amorosas, le dice, vení, acércate un poquito, me re cabe tu pelo negro, y no sabés...me he pasado la vida buscándolo, mi cuerpo me pide lo que me pidas vos...el tipo está regalado con moñito y todo...qué se yo...soy la mina y no sé, realmente no sé.
Tu eres un puerco, tu eres diminuto, tu eres estiércol, deberías suicidarte y meterte noventa pelcos, noventa valium, noventa palitroques, montarte en tu carro, y guiar a doscientas millas hasta que choques. ¿Quién es este cabrón infeliz?... Si tú no colaboras, te meto los deditos en una licuadora...
No hay onda. Definitivamente, no hay onda entre los interlocutores. De hecho me animo a decir que hay un desprecio consistente, supongo que motivado ya que parece tener en sus palabras un grado de afirmación que, sorprende.  Para sintetizar, le está diciendo a un hombre que es asqueroso, mierdoso, descompuesto, que le gustaría muchísimo que se muera, y no de una forma natural y pacífica, sino por el contrario, sufrida, violenta y con sangre de por medio, esperable luego de un accidente automovilístico. Para finalizar, vemos que lo amenaza, de una manera muy poco amigable, con una licuadora. Qué decir, realmente muy feo que alguien te diga algo así. Muy feo. Por suerte no es a mí. Creo que no sabría qué hacer si alguien me dice todo eso. Contestar? Esperar...¿sonreir?, ponerle onda a la situación tirando un chiste tipo..."Uh boludo pero, ¿vos querés que asalte una farmacia para conseguir noventa valium? Jaja, solo si vos me hacés la segunda...", pero el chiste no era gracioso y el tipo me cagaba a trompadas de una...no sé, no sé. No sé como reaccionaría. Yo creo que tiro un golpe, a ver si le doy, porque lo que me dijo realmente me ofendió, y me pongo a correr...

Gracias, en orden de participación, a Nirvana, Estopa y Calle 13.







No hay comentarios:

Publicar un comentario