domingo, 30 de noviembre de 2014

No quiero parecer subliminal pero GdE

Te estoy buscando en Google...

Estoy buscando tu nombre completo en el Buscador del Google.

No estoy para nada conforme con esta situación.

Señor.

Debo decir, o escribir, al respecto.

Yo no fui siempre así.

Y si lo fui, hoy puedo justificarlo distinto a como lo hubiera hecho de niña.

Siempre sentí que debía justificarme y aún lo siento, casi siempre.

No me da miedo decir la verdad.

Casi nunca.

Pero a vos mi verdad entre melancólica y vivaz te asustó.

¿O te espantó?

Creo por lo pronto que no te fue indiferente.

Yo intenté contemplar cada hecho y pensamiento, pero de mí brotaban palabras y dedos.

Quise llamar tu atención y no contuve ni un poquito el aliento.

Quise llamar tu atención y no dejé ni un poquito de espacio para el silencio.

Hermoso silencio.

Pero ahora te estoy buscando en Google porque todo es silencio.

Ahora te estoy buscando en el Buscador del Google porque todo en vos para mí se convirtió en silencio.

Desde que te desconocí solo quiero escucharte.

Desde que te desconocí, quiero encontrarte.

Desde que te desconocí, no paro de pensar, de vez en cuanto y todo el tiempo, en que si te desconozco y quiero, conocerte sería algo así como el cielo.

Y si con lo del cielo exagero, es porque en verdad el cielo no lo tenemos tan lejos.

El cielo está cerca pero lo desconocemos.

La gente se muere por conocer el cielo.

Yo no me muero por vos, pero te busco en Google y le pido al diós post-moderno de la Internet que me ayude.

Le pido al dios post-moderno de la Internet que controla el Buscador del Google, que te convenza.

Porque no quiero tener que encontrarle explicación a las "cosas raras", a esos raros peinados nuevos, Charly.

Solo quiero que hablemos un poco de Fito y de todo lo que desconocemos.

Para conocernos.

Y después, vemos.

Una de las tantas respuestas...

¿Por qué fumo?

Fumo,
porque socialmente,
es mucho más aceptable que me mate a mí misma,
y no a otras personas.

Fumo,
porque ya que decido hacerle caso a la sociedad,
y a mi contra/anti-instinto de supervivencia,
hacerlo de a poco,
pasito a pasito,
puchito a puchito...
Es la forma más cara,
pero también más fácil,
una vez que decidís comenzar a matarte.

Sigo fumando,
porque comprender y no negar tanto la realidad,
no es sinónimo de estar preparada para interferir y cambiarla.

Aunque ello conlleve (elloconlleve) Cáncer,
y mal aliento.

Mi espalda es más chiquita que la Suya

Tan solo una vez en mi vida intenté con el trapecio.
No duré mucho en las clases, y nunca tuve uno en la "comodidad" de mi hogar.
Sin embargo, mis espaldas se ensancharon...
Yo cuestioné cuando "no debía".
No comprendí que mi ideal era tan solo eso,
eso, una irrealidad.
Y que buscando llegar, me tropezaría con su ego,
su miedo, su amor,
que me dijera que no.
Si no tropiezas hoy, 
seguramente lo harás mañana.
No es suerte,
no es destino,
no es aprendizaje.
Es edad y capitalismo,
es ganarse la vida en soledad,
compartiendo los triunfos,
cada paso adelante,
sin la ayuda de nadie.
Nadie.
Me enseñó,
que no hay peor juicio,
que el que se hace uno a uno mismo,
por ser el juicio más mentiroso.
Pero nunca tuvo en su vida muchos juzgadores,
de los que juzgan porque interesa,
de los que juzgan porque acompañan,
porque valoran,
porque intentan aconsejar para bien.
La vara siempre estuvo en su mano,
fue su propia vara.
su única vara,
con la que juzgaría al mundo real,
volviéndolo aún más real en sus pensamientos.
Tuvo que aprender a los tumbos,
y resultó ser un tipo de lo más honesto.
Es la voz de la justicia,
en una palabra.
Su justicia, la justicia.
Aunque dice que no nos parecemos,
por poseer moralidades, órdenes y estructuras distintas,
-al menos con variantes-,
a las que yo sintetizo como "diferentes generaciones",
existiendo como plus unas cuantas fallas inherentes a nosotros,
(disfuncionalidades tan claras que encandilan),
que afectan la comunicación...
A pesar de todo,
gracias a todo,
por igual,
o por diferente,
nuestras espaldas hoy son más anchas y fuertes.
Y yo soy la voz de la justicia,
en una mirada.


sábado, 29 de noviembre de 2014

Aidán Oracizzip

Yo soy Aidán Oracizzip.
Así como ésta es en este momento una hoja de papel,
producto de la mano del ser humano sobre los árboles, su cuerpo.
No pretendo correr mejor suerte que ellos. Que esos árboles.
Yo también seré madera.
Yo también cambiaré de nombre, de concepto, según ellos.
Ellos, los que posan sus palabras sobre los otros y las cosas,
y las cambian, los cambian, transforman.
Yo soy Aidán Oracizzip.
Y aunque mañana mi esencia se haya renovado, quiero recordarlo.
Quiero conservar mi nombre en alguna parte de esta eterna construcción,
que no se demuela, que no desaparezca.
Yo soy Aidán Oracizzip.
Y me gustan las creencias.
Me gustan las preguntas convincentes,
preguntas que nacen para ser respuestas.
Me gustan las respuestas inconformes,
cuando respondo intento a su vez preguntar,
convirtiéndome en peligro para los temerosos de la contradicción,
para aquellos que nunca se desviaron en el camino de la cotidianidad,
y por eso no conocen de antinomias, ni de pudiente soledad.
Yo soy Aidán Oracizzip.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

No tan simbólico

El Poder.
El Poder Simbólico.
Tu Poder Simbólico.
Tu Poder Simbólico influyendo sobre mi persona.
Tu Poder Simbólico arrasando con las pre-concepciones.
Tu Poder Simbólico destruyendo la estructura que me habita.
Tu Poder Simbólico mientras le doy forma a mis pensamientos.
Tu Poder Simbólico ayudándome a reformular.
Tu Poder Simbólico diluyendo un poco la ansiedad.
Tu Poder Simbólico aclarando las verdades.
Tu Poder Simbólico generando dudas.
Tu Poder Simbólico generando dudas que fortalecen.
Tu Poder Simbólico me impone un límite.
Tu Poder Simbólico también abre puertas que creía cerradas.
Tu Poder Simbólico me muestra que nunca existieron esas puertas cerradas.
Tu Poder Simbólico me muestra que no hay puertas.
Tu Poder Simbólico me enseña que lo único que existe es lo que se conoce.
Tu Poder Simbólico me incita a querer conocer.
Tu Poder Simbólico me incita a querer conocerte.
Tu Poder Simbólico me incita.
Tu Poder Simbólico me excita.
Tu Poder Simbólico me ex-cita, me hace cancelar todas mis citas.
Tu Poder simbólico.
Tu poder.
tu...

lunes, 24 de noviembre de 2014

Ser mala, un eufemismo.

Ok.
No hay remordimiento.
En serio.
Está todo bien.
No es tu culpa ser como sos.
No te lo digo bardeando eh,
solo digo que la vida te pasa por encima y vos ni te das cuenta.
¿Qué?
No estoy enojada.
Te estoy mostrando una incapacidad tuya muy común en la gente...
A muchos les pasa que no eligen,
que no pueden...
Será  por algunas fallas en la crianza...
Digamos que tu vieja muy fácil de llevar no es...
Ni vos que sos el hijo logras complacerla.
Hablando de hijos...
¿Te acordás aquella vez que fuimos juntos al cumpleaños de tu hermano?
Uno de los pocos a los que fui.
Un momento en el que yo salía del baño,
vos entrabas,
y me preguntaste si había estado con alguien ahí adentro,
porque si bien no veías a nadie más,
sentías un olor particular que no era mío...
¿Te acordás de ese momento?
Que yo me reí,
y te comenté lo mal que me había caído la morcilla,
después de nuevamente,
como siempre,
-perdón por eso-,
criticar un poquito a tu primo por lo rata que es comprando carne para el asado...
Asado...
Ni siquiera rata para el asado,
para la morcilla rata...
Dale primo...
Ponéte un poco las pilas.
¿No?
En fin,
volvamos.
Bueno.
Yo no te dije ésto,
que ahora voy a decirte,
en ese momento,
porque no quería herirte.
Me pongo mal cuando llorás.
Me afecta demasiado el humor,
que vos estés mal.
Ahora de hecho tampoco me siento a gusto.
Me puedo haber llegado a acostumbrar a verte bajón,
por todas las cosas que te pasan y que se yo...
Pero desalmada no soy.
De todas maneras,
ahora pintó contarte.
El día del cumple de tu hermano mayor,
en la casa de tu primo,
después de comer ese pseudo-asado barato,
en el baño,
estuve con tu hermano.
Tu hermano mayor,
Pablo,
el del cumpleaños.
Che no da tu cara tampoco.
Tenés cara de perrito mojado rabioso, boludo...
Sé que para vos es una novedad a pesar de que ya pasaron tres años,
y sé también cómo te afecta lo nuevo.
Pero tratá de pensar que si no te lo decía ahora,
jamás ibas a saber verdaderamente porqué tu familia es una familia de mierda...
No ibas a tener nunca toda la información...
Y tal vez no la tengas nunca.
Son una familia grande y por H o por B,
se están cagando entre ustedes todo el tiempo.
Yo por lo menos te estoy ayudando un poco,
te digo la posta,
no me callo.
No me callo más, digo.
No llores...
Hay tantas cosas tan terribles que tantos seres humanos son capaces de hacer,
tan solo de jodidos que son...
¿Puede decirse que yo estuve bien?,
Tomándome un baño caliente con tu hermano el día de su cumpleaños,
y otro al día siguiente,
cuando todos se juntaron de nuevo a comer las sobras de las morcillas de tu primo.
No.
No, no puede decirse eso.
Porque no estuve bien.
Pero ahora estoy siendo sincera.
Sincera con vos y conmigo misma.
Con vos porque obviamente te implica lo que pasó.
Sos mi pareja estable y él es tu hermano,
en la casa de tu primo...
O sea...
Supongo que te influyó.
Y conmigo porque como vos sabés.
algo me conocés después de tantos años,
yo soy bastante negadora con algunos temas.
Muy tabú.
No veo porque no quiero ver y no hay santo o diablo que me saque la venda hasta que, PÁM!
Me doy cuenta de la ceguera.
Y bueno,
me acaba de pasar eso...
A mí siempre me calentó Pablo.
Pablo,
sí,
tu hermano mayor,
el mismo del cumpleaños.
Perfectamente podría llegar a ser el principio de algo...
Aunque sea de una relación abierta,
me va esa.
Es genial darse cuenta...
Solo espero,
de corazón,
que no haya remordimiento.

viernes, 21 de noviembre de 2014

En un segundo

Un segundo, y ya es sábado.
Un segundo, y ya tengo que irme.
Un segundo, y pierdo la risa.
Un segundo, y no hay nadie al lado mío.
Un segundo, y muchas caras desconfiadas.
Un segundo, y te busco y no te encuentro.
Un segundo, y aparece la primera lágrima.
Un segundo, y te odio aunque antes te amaba.
Un segundo, y aparece el frío.
Un segundo, y perdí mi abrigo.
Un segundo, y no quedan flores de tanto invierno.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Un poco de Es

No quiero escribir las canciones,
no quiero leer lo que escucho,
ni que me digas tus razones.
No quiero ser sabelotodo,
ni darte mis explicaciones,
solo quiero esta letra que fluye,
por fuera de frases y oraciones.

Que lindo que escapemos juntos,
de tantas valoraciones,
fácilmente predecibles,
formando parte de los montones.
Dicen que después de todo,
lo que quedan son las versiones,
y yo tengo esta palabra tuya,
que se silencia cuando hay temores.

Sé de nuestra inconsciencia,
sé de nuestros albores,
sé que queriendo tanto,
se dejan atrás las decepciones.
Quiero que rías mis lágrimas,
quiero conocer tus amores,
quiero que te quedes conmigo,
al menos hasta que se apaguen los soles.