lunes, 8 de diciembre de 2014

Distancia

No te conozco y vos tampoco me conoces a mí.
Eso es un océano de distancia.
Las vidas son complejas,
y las personas más.
No confío mucho en ellas.
Te pido disculpas,
pero te digo la verdad...

"Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio".

Es un poco raro, de buenas a primeras.

Si te tratara de usted,
tal vez pensarías distinto.
Aunque lo cierto es,
que me gustaría no ser compleja,
que me gustaría que lo cierto sea mentira,
que me gustaría no generar desconfianza,
que me gustaría que no me pidas disculpas,
y que de buenas a primeras,
quieras conocerme.

Como dijiste,
la gente no se entiende,
es común y legítimo...
No quiero acordar,
pero puede que sea así.


Entonces

En ese entonces supe que debía construir un muro,
una pared,
una caparazón....
Que me protegiera de lo malo,
de la angustia,
del llanto que no desahoga nunca.
En ese entonces me sorprendí al pensar que ya había construido esa fortaleza,
de la que formaba parte,
desde la que observaba,
interpretaba,
vivía.
Pero vinieron los procesos más complejos,
y la duda existencial,
con desconfianza y un poco de temor,
de quedar encerrada,
expectante.
Debía protegerme,
filtrar la realidad propuesta,
la de afuera,
pero también cuidar lo propio,
cultivar y cosechar lo ya cultivado,
por el ilógico paso del tiempo.
No hay adentro confortable,
con tan rígida caparazón,
y no hay caparazón que sirva,
si deja entrar al prejuicio,
o al juicio con todo el corrupto jurado.
Que deje entrar a la libertad.
Que deje entrar a la libertad.
Que deje entrar a la libertad.
Creo que siempre me costó entender lo que ya sabía.

martes, 2 de diciembre de 2014

No más. No menos.

No voy a poder ser mucho mejor que vos.
No voy a poder andar tanto tiempo bajo el Sol,
sin quemarme,
sin broncearme,
sin un poco de agua para compensar la transpiración.
No logro entenderte,
no logras escucharme,
y explico mil veces mi interpretación.
Mi espejo se convierte en púa,
cortando el poco aire que queda entre los dos.
No tengo miedo de mentirte,
porque la verdad ya nos dañó bastante.
No le tengo miedo a la verdad,
pero a veces cuando la comparto,
me tratan de "excesivamente emocional".
Las palabras que valen tanto,
en los hechos se renuevan y se contradicen,
se estructuran según maniobras,
y se reestructuran para poder de nuevo decirlas,
con más tranquilidad,
con más confianza y seguridad.
Los hechos que valen tanto,
se miden a través de ojos y tacto,
de sentidos y contacto,
de comunicación mediatizada.
Palabras, realidad, actuaciones y personajes.
Hay un criterio universal,
y es el que explica la diversidad.
Cada cual es una parte,
de un todo que se reparte,
tocándonos la mala suerte,
de poder elegir a cada instante.
Cada segundo se nos expresa,
mediante vida, días, aprendizaje,
se nos escapa y deja su huella,
marcando el camino de los venideros.
No te escapes, no te alejes de mí.
No me embarques, no tengo maletín.
No trates de convencerme, no puedo dejar de sentir.
No me calles, no hago otra cosa que fluir.
No voy a poder ser mucho mejor que vos,
porque así lo queramos o no,
esquivar tu huella,
a mí se me olvido.




lunes, 1 de diciembre de 2014

Tranquila

Todo va a estar bien...
Ya lo sé.
Ya sé que todo va a estar bien.
No importa qué pase,
Se naturaliza,
Y está bien.
Siempre está todo bien,
Al final.

Pero no quiero esperar el final,
para darme cuenta de que todo está bien.
No quiero esperar a que se derrumbe la casa,
para darme cuenta de que debo mudarme,
porque no tengo otra opción,
porque todo va a estar bien...

Basta de falso convencimiento,
sabemos que todo está mal,
entonces,
¿Porqué habría de estarlo mejor en un futuro?,
si no hacemos nada para promover el cambio.
¿La muerte trae la tranquilidad tan deseada?,
o acaso es una escapatoria que no elegimos,
pero aceptamos,
porque está bien.
Porque todo va a estar bien...

Ya lo sé...
Y no me molesta aprenderlo de nuevo,
aún estando dominada por mi ansiedad de bienestar,
y por ese presente que me hace desconfiar.
Necesito que alguien me lo diga de vez en cuando,
porque saberlo no sirve de nada,
si no tengo una voz amable y querida,
que me diga, "tranquila".


domingo, 30 de noviembre de 2014

No quiero parecer subliminal pero GdE

Te estoy buscando en Google...

Estoy buscando tu nombre completo en el Buscador del Google.

No estoy para nada conforme con esta situación.

Señor.

Debo decir, o escribir, al respecto.

Yo no fui siempre así.

Y si lo fui, hoy puedo justificarlo distinto a como lo hubiera hecho de niña.

Siempre sentí que debía justificarme y aún lo siento, casi siempre.

No me da miedo decir la verdad.

Casi nunca.

Pero a vos mi verdad entre melancólica y vivaz te asustó.

¿O te espantó?

Creo por lo pronto que no te fue indiferente.

Yo intenté contemplar cada hecho y pensamiento, pero de mí brotaban palabras y dedos.

Quise llamar tu atención y no contuve ni un poquito el aliento.

Quise llamar tu atención y no dejé ni un poquito de espacio para el silencio.

Hermoso silencio.

Pero ahora te estoy buscando en Google porque todo es silencio.

Ahora te estoy buscando en el Buscador del Google porque todo en vos para mí se convirtió en silencio.

Desde que te desconocí solo quiero escucharte.

Desde que te desconocí, quiero encontrarte.

Desde que te desconocí, no paro de pensar, de vez en cuanto y todo el tiempo, en que si te desconozco y quiero, conocerte sería algo así como el cielo.

Y si con lo del cielo exagero, es porque en verdad el cielo no lo tenemos tan lejos.

El cielo está cerca pero lo desconocemos.

La gente se muere por conocer el cielo.

Yo no me muero por vos, pero te busco en Google y le pido al diós post-moderno de la Internet que me ayude.

Le pido al dios post-moderno de la Internet que controla el Buscador del Google, que te convenza.

Porque no quiero tener que encontrarle explicación a las "cosas raras", a esos raros peinados nuevos, Charly.

Solo quiero que hablemos un poco de Fito y de todo lo que desconocemos.

Para conocernos.

Y después, vemos.

Una de las tantas respuestas...

¿Por qué fumo?

Fumo,
porque socialmente,
es mucho más aceptable que me mate a mí misma,
y no a otras personas.

Fumo,
porque ya que decido hacerle caso a la sociedad,
y a mi contra/anti-instinto de supervivencia,
hacerlo de a poco,
pasito a pasito,
puchito a puchito...
Es la forma más cara,
pero también más fácil,
una vez que decidís comenzar a matarte.

Sigo fumando,
porque comprender y no negar tanto la realidad,
no es sinónimo de estar preparada para interferir y cambiarla.

Aunque ello conlleve (elloconlleve) Cáncer,
y mal aliento.

Mi espalda es más chiquita que la Suya

Tan solo una vez en mi vida intenté con el trapecio.
No duré mucho en las clases, y nunca tuve uno en la "comodidad" de mi hogar.
Sin embargo, mis espaldas se ensancharon...
Yo cuestioné cuando "no debía".
No comprendí que mi ideal era tan solo eso,
eso, una irrealidad.
Y que buscando llegar, me tropezaría con su ego,
su miedo, su amor,
que me dijera que no.
Si no tropiezas hoy, 
seguramente lo harás mañana.
No es suerte,
no es destino,
no es aprendizaje.
Es edad y capitalismo,
es ganarse la vida en soledad,
compartiendo los triunfos,
cada paso adelante,
sin la ayuda de nadie.
Nadie.
Me enseñó,
que no hay peor juicio,
que el que se hace uno a uno mismo,
por ser el juicio más mentiroso.
Pero nunca tuvo en su vida muchos juzgadores,
de los que juzgan porque interesa,
de los que juzgan porque acompañan,
porque valoran,
porque intentan aconsejar para bien.
La vara siempre estuvo en su mano,
fue su propia vara.
su única vara,
con la que juzgaría al mundo real,
volviéndolo aún más real en sus pensamientos.
Tuvo que aprender a los tumbos,
y resultó ser un tipo de lo más honesto.
Es la voz de la justicia,
en una palabra.
Su justicia, la justicia.
Aunque dice que no nos parecemos,
por poseer moralidades, órdenes y estructuras distintas,
-al menos con variantes-,
a las que yo sintetizo como "diferentes generaciones",
existiendo como plus unas cuantas fallas inherentes a nosotros,
(disfuncionalidades tan claras que encandilan),
que afectan la comunicación...
A pesar de todo,
gracias a todo,
por igual,
o por diferente,
nuestras espaldas hoy son más anchas y fuertes.
Y yo soy la voz de la justicia,
en una mirada.


sábado, 29 de noviembre de 2014

Aidán Oracizzip

Yo soy Aidán Oracizzip.
Así como ésta es en este momento una hoja de papel,
producto de la mano del ser humano sobre los árboles, su cuerpo.
No pretendo correr mejor suerte que ellos. Que esos árboles.
Yo también seré madera.
Yo también cambiaré de nombre, de concepto, según ellos.
Ellos, los que posan sus palabras sobre los otros y las cosas,
y las cambian, los cambian, transforman.
Yo soy Aidán Oracizzip.
Y aunque mañana mi esencia se haya renovado, quiero recordarlo.
Quiero conservar mi nombre en alguna parte de esta eterna construcción,
que no se demuela, que no desaparezca.
Yo soy Aidán Oracizzip.
Y me gustan las creencias.
Me gustan las preguntas convincentes,
preguntas que nacen para ser respuestas.
Me gustan las respuestas inconformes,
cuando respondo intento a su vez preguntar,
convirtiéndome en peligro para los temerosos de la contradicción,
para aquellos que nunca se desviaron en el camino de la cotidianidad,
y por eso no conocen de antinomias, ni de pudiente soledad.
Yo soy Aidán Oracizzip.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

No tan simbólico

El Poder.
El Poder Simbólico.
Tu Poder Simbólico.
Tu Poder Simbólico influyendo sobre mi persona.
Tu Poder Simbólico arrasando con las pre-concepciones.
Tu Poder Simbólico destruyendo la estructura que me habita.
Tu Poder Simbólico mientras le doy forma a mis pensamientos.
Tu Poder Simbólico ayudándome a reformular.
Tu Poder Simbólico diluyendo un poco la ansiedad.
Tu Poder Simbólico aclarando las verdades.
Tu Poder Simbólico generando dudas.
Tu Poder Simbólico generando dudas que fortalecen.
Tu Poder Simbólico me impone un límite.
Tu Poder Simbólico también abre puertas que creía cerradas.
Tu Poder Simbólico me muestra que nunca existieron esas puertas cerradas.
Tu Poder Simbólico me muestra que no hay puertas.
Tu Poder Simbólico me enseña que lo único que existe es lo que se conoce.
Tu Poder Simbólico me incita a querer conocer.
Tu Poder Simbólico me incita a querer conocerte.
Tu Poder Simbólico me incita.
Tu Poder Simbólico me excita.
Tu Poder Simbólico me ex-cita, me hace cancelar todas mis citas.
Tu Poder simbólico.
Tu poder.
tu...

lunes, 24 de noviembre de 2014

Ser mala, un eufemismo.

Ok.
No hay remordimiento.
En serio.
Está todo bien.
No es tu culpa ser como sos.
No te lo digo bardeando eh,
solo digo que la vida te pasa por encima y vos ni te das cuenta.
¿Qué?
No estoy enojada.
Te estoy mostrando una incapacidad tuya muy común en la gente...
A muchos les pasa que no eligen,
que no pueden...
Será  por algunas fallas en la crianza...
Digamos que tu vieja muy fácil de llevar no es...
Ni vos que sos el hijo logras complacerla.
Hablando de hijos...
¿Te acordás aquella vez que fuimos juntos al cumpleaños de tu hermano?
Uno de los pocos a los que fui.
Un momento en el que yo salía del baño,
vos entrabas,
y me preguntaste si había estado con alguien ahí adentro,
porque si bien no veías a nadie más,
sentías un olor particular que no era mío...
¿Te acordás de ese momento?
Que yo me reí,
y te comenté lo mal que me había caído la morcilla,
después de nuevamente,
como siempre,
-perdón por eso-,
criticar un poquito a tu primo por lo rata que es comprando carne para el asado...
Asado...
Ni siquiera rata para el asado,
para la morcilla rata...
Dale primo...
Ponéte un poco las pilas.
¿No?
En fin,
volvamos.
Bueno.
Yo no te dije ésto,
que ahora voy a decirte,
en ese momento,
porque no quería herirte.
Me pongo mal cuando llorás.
Me afecta demasiado el humor,
que vos estés mal.
Ahora de hecho tampoco me siento a gusto.
Me puedo haber llegado a acostumbrar a verte bajón,
por todas las cosas que te pasan y que se yo...
Pero desalmada no soy.
De todas maneras,
ahora pintó contarte.
El día del cumple de tu hermano mayor,
en la casa de tu primo,
después de comer ese pseudo-asado barato,
en el baño,
estuve con tu hermano.
Tu hermano mayor,
Pablo,
el del cumpleaños.
Che no da tu cara tampoco.
Tenés cara de perrito mojado rabioso, boludo...
Sé que para vos es una novedad a pesar de que ya pasaron tres años,
y sé también cómo te afecta lo nuevo.
Pero tratá de pensar que si no te lo decía ahora,
jamás ibas a saber verdaderamente porqué tu familia es una familia de mierda...
No ibas a tener nunca toda la información...
Y tal vez no la tengas nunca.
Son una familia grande y por H o por B,
se están cagando entre ustedes todo el tiempo.
Yo por lo menos te estoy ayudando un poco,
te digo la posta,
no me callo.
No me callo más, digo.
No llores...
Hay tantas cosas tan terribles que tantos seres humanos son capaces de hacer,
tan solo de jodidos que son...
¿Puede decirse que yo estuve bien?,
Tomándome un baño caliente con tu hermano el día de su cumpleaños,
y otro al día siguiente,
cuando todos se juntaron de nuevo a comer las sobras de las morcillas de tu primo.
No.
No, no puede decirse eso.
Porque no estuve bien.
Pero ahora estoy siendo sincera.
Sincera con vos y conmigo misma.
Con vos porque obviamente te implica lo que pasó.
Sos mi pareja estable y él es tu hermano,
en la casa de tu primo...
O sea...
Supongo que te influyó.
Y conmigo porque como vos sabés.
algo me conocés después de tantos años,
yo soy bastante negadora con algunos temas.
Muy tabú.
No veo porque no quiero ver y no hay santo o diablo que me saque la venda hasta que, PÁM!
Me doy cuenta de la ceguera.
Y bueno,
me acaba de pasar eso...
A mí siempre me calentó Pablo.
Pablo,
sí,
tu hermano mayor,
el mismo del cumpleaños.
Perfectamente podría llegar a ser el principio de algo...
Aunque sea de una relación abierta,
me va esa.
Es genial darse cuenta...
Solo espero,
de corazón,
que no haya remordimiento.

viernes, 21 de noviembre de 2014

En un segundo

Un segundo, y ya es sábado.
Un segundo, y ya tengo que irme.
Un segundo, y pierdo la risa.
Un segundo, y no hay nadie al lado mío.
Un segundo, y muchas caras desconfiadas.
Un segundo, y te busco y no te encuentro.
Un segundo, y aparece la primera lágrima.
Un segundo, y te odio aunque antes te amaba.
Un segundo, y aparece el frío.
Un segundo, y perdí mi abrigo.
Un segundo, y no quedan flores de tanto invierno.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Un poco de Es

No quiero escribir las canciones,
no quiero leer lo que escucho,
ni que me digas tus razones.
No quiero ser sabelotodo,
ni darte mis explicaciones,
solo quiero esta letra que fluye,
por fuera de frases y oraciones.

Que lindo que escapemos juntos,
de tantas valoraciones,
fácilmente predecibles,
formando parte de los montones.
Dicen que después de todo,
lo que quedan son las versiones,
y yo tengo esta palabra tuya,
que se silencia cuando hay temores.

Sé de nuestra inconsciencia,
sé de nuestros albores,
sé que queriendo tanto,
se dejan atrás las decepciones.
Quiero que rías mis lágrimas,
quiero conocer tus amores,
quiero que te quedes conmigo,
al menos hasta que se apaguen los soles.




lunes, 6 de octubre de 2014

Prender

Lo que yo quiero es aprender a desaprender,
y así olvidarme de los motivos y conocer.
Reconstruir lo que ha sido construido y volverlo a ver,
creer al crear y crear para creer.
Creer que no hay límite en los asuntos del saber,
más que el punto de partida siempre renovado al emprender.
Emprender como contrario a desaparecer,
desaparecer como cuando uno decide detener.
Detener las ganas y las ansias de encender,
de encender esa llama tan necesaria para permitirse ser.
Ser como el santo para Lucifer,
ser como la noche para el amanecer,
ser como la huida para después volver,
y tan ser como parecer.
Encontrar en la antinomias la oportunidad perfecta para aprender,
a desaprender.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Cuando ellas pasan

Al paso de esas mujeres se huele el perfume que desprende del ser divina.
Se burlan de lo que importa y de lo que no.
Se burlan de las nimiedades del buen vivir.
Y lo que las hace llorar lo transforman en compañía.
Al paso de esas mujeres cambian las perspectivas,
el niño se convierte en hombre,
las niñas piensan en rojo.
Y no quedan suficientes rosas en el mundo para acallar tanto antojo.
Cuando ellas pasan se disfruta cada momento.
Se percibe un Apocalipsis,
se previene una larga tormenta.
Los cambios bruscos no se experimentan con demasiada sorpresa.
Pasan y dejan revoluciones,
Pasan y dejan sus corazones.
Pasan y dejan mil encantos y algunos dolores.
Una sonrisa les basta para condenar o salvar a los pecadores.


jueves, 25 de septiembre de 2014

Mi sombrero

Pondré una flor en mi sombrero,
que no sea rosa ni margarita.
Será una flor exótica,
la rescataré camino al encuentro.
Tendré unas botas que absorban la lluvia,
para sentirla a cada paso.
Pero intentaré no pisar muchos charcos,
así respirarán mejor mis pies descalzos.
Y nos sentiremos mejor,
y respiraremos mejor.
Pondré una flor en mi sombrero,
para que me reconozcas a simple vista.
Y cuando por fin lo hagas,
te pareceré una completa desconocida.
Tendremos muchas preguntas,
y unas pocas posibles respuestas.
Sabemos que la clave no es pensar,
sino jugar y adivinar.
Y si me preguntas: ¿Qué?
Te diré cuándo.
Y si me preguntas: ¿Por qué?
Contestaré: No lo sé.
No quedará más opción que despojarse del frío,
tan solo porque es necesario.
No habrá quién conozca los motivos,
no estarán en el diccionario.
Pondré una flor en mi sombrero,
y la usaré de tanto en tanto.
Sin ella no estaría completo mi calendario,
no tendrían sentido las gotas que van bajando,
perderían su magia los días nublados.






lunes, 15 de septiembre de 2014

Ese optimismo constante

Porqué será que tras lágrimas calladas,
silenciosas y cautas,
de lloro por vos,
pero no sos tan importante,
de desengaño aplacado,
por un optimismo constante,
rodeados de emotividad y placer.
salieron ganando el deseo y nuestra piel.
Porqué será que supe transformar,
en felicidad la melancolía,
y ahora no encuentro la manera,
para actuar con osadía.
Y finalmente salir,
de los recuerdos de otra vida.
Será porque sé que ha sido en vano,
pero me controla la mentira,
del querer que sea verdad,
porque sé pero no alcanza,
no es cuestión de voluntad.
Es lloro por vos,
pero no sos tan importante,
es desengaño aplacado,
por un optimismo constante,





domingo, 31 de agosto de 2014

La casa que produce frío

Esa casa produce frío...
No digas tonterías.
Es que no hay otra explicación.
Genera una atmósfera que somete a su voluntad.
La atmósfera no tiene voluntad.
Esa la tiene, y es una voluntad fuerte.
Más fuerte que la de muchos hombres y mujeres.
Es una casa con vida propia.
Vida colmada de humo, niebla y humedad.
No suena mucho a una vida.
La vida no es de tal o cual manera.
La gente trata de elegir entre lo que conoce.
Pero esta casa impide conocer algo distinto.
Ahora la casa también tiene voluntad.
Sí, la casa crea esa atmósfera, la atmósfera crea esa vida, la vida domina esos cuerpos.
¿Esos cuerpos?
Aquellos que una vez entraron y ahí se detuvieron.
Se detuvieron porque la fuerza que los rodeaba pudo con ellos.
Pudo ante tantas otras vidas posibles.
Pudo ante la debilidad propia del ser humano.
Pudo con ayuda del molde que había sido creado de antemano.
¿Molde?
El molde.
Los moldes.
Esos cuerpos ya tendían a una forma determinada.
Aún antes de entrar a la casa.
Esa casa solo tuvo que transformar la tendencia en algo definitivo.
Dijiste creado, el molde, ¿Creado por quién?
Quién no, quiénes.
La historia.
Las historias.
Los años.
Los siglos.
Los milenios.
Los antepasados.
Los Dioses.
Los padres.
Y esa casa.
Antes de haber sido construida.

domingo, 24 de agosto de 2014

Tu balcón

Tengo un problema...
Y es que no logro quitar a tu balcón de mi cabeza,
y es que suena absurdo cuando lo digo,
y se siente absurdo cuando lo pienso,
pero es tan real como cualquier otro sentimiento.
Tu balcón invade todo mi cuerpo,
tu balcón  hace que ningún otro balcón sea suficientemente bueno.
Y no entiendo que tiene que no tengan los demás,
qué le falta que a los otros les sobra,
qué diferencia tan notoria hace con el resto,
ese balcón en ese apartamento.
Solo se que sabe convertirme en mejor persona,
que tu balcón deja ver cálido un cielo nublado,
que es ese espacio que ando buscando,
que todos andan buscando.
Y ocurre que habiendo encontrado el sitio indicado,
ningún otro lugar parece apropiado,
porque siempre hay algo que pedir,
que decir,
que pensar,
que debatir.
Extraño cuando se detenía el tiempo,
y todo sucedía,
imperceptible,
no necesitaba saber qué haría más tarde,
no existía el "más tarde",
porque en tu balcón la estructura se quiebra,
dejando solo presente,
que todo lo puede,
y nada más quiere.
Al menos mientras permanezca en tu balcón,
al menos mientras recuerde tu balcón,
aunque sea vagamente.

Quizá sea la ventanita que se observa a la distancia,
quizá sea aquel gato que se pasea entre las sombras,
como buscando algo.
Quizá sea el árbol y sus hojas respirando,
quizá sea yo que sin darme cuenta quedé atrapada,
en tu balcón.

¿Es necesario respirar?

Esperando un despertar distinto,
de abrir los ojos me olvido,
sueño que sueño que vivo,
y cuando recuerdo tan solo adivino.
Perdí la comodidad cuando me fui,
la recobré cuando te sentí.
Pero no estabas,
la sensación se evaporó como agua.
Creyendo que la soledad fortalece,
pienso y repienso el presente,
borro marcas innecesarias,
y así me quedo sin nada.
¿Es necesario respirar?
Lo es, para todo lo demás,
pero es un pequeño paso a dar.
Si con ello nos fuéramos a conformar,
no habría razón para continuar.



Tu

Qué será lo que ven esos ojos cuando te miran,
qué creerán que dicen tus labios cuando no hablas,
y tus suspiros cuando estás como indiferente.
Qué dirán de ti a tus espaldas,
y qué idea construirán acerca de tu propia historia.
Qué imagen se formarán a partir de su ceguera,
y qué especularán cuando se cansen de fundamentar.
Cual será la última palabra que pronunciarán,
cuando se refieran a aquel que te ha quitado la identidad.
Qué sentimientos se apoderarán de ellos,
cuando no les quede más opción que la introspección,
cuando deban hacerse cargo de la irrealidad del mundo,
de unos cuantos dibujos, que supieron conocer.
Midiendo las líneas, contando los puntos,
confundiendo la abundancia con la eternidad,
una mirada fría con maldad,
y a tu persona con alguien más.

sábado, 18 de enero de 2014

Tiempo, pido Tiempo

La gente está dispersa,
falta de unidad,
la salud es unidad,
su falta enfermedad.
Nos olvidamos cómo respirar,
en esta sociedad,
el paso rápido pesa más,
la importancia de llegar a cualquier lugar,
a ningún lugar.
Nos detenemos demasiado a pensar,
y por pensar en qué pensar nos detenemos,
y solo eso hacemos,
detenernos en el movimiento,
un movimiento que se vuelve inerte,
totalmente carente.
¿Qué clase de vida es ésta?,
se preguntan los que caminan por la vereda de enfrente,
los que cuestionan la partida y la llegada.
Los que cuestionan.
¿Qué clase de vida quiero?,
se preguntan los que frenan para sentir,
para poder seguir,
para poder elegir.
Y la respuesta no es una sola,
una sola es la vida que se construye,
con el paso del tiempo del reloj que no parará,
con el paso del tiempo,
que no es en absoluto una verdad,
pero sí una oportunidad.


Se llama "Objetivos"

¿Objetivos?
Todos los días tengo objetivos...
Objetivos, proyectos,
todo lo mismo.
Planes que de uno dependen,
aunque otros estén incluidos.
Imagino un camino,
un recorrido,
un presente con miras a otro presente distinto que si existiese...
desembocaría en un futuro mejor -aquel "otro presente"-.
Siempre de a pequeños pasos pero bastante intensos,
tanteando e intentando conocer a cada instante cuáles son las posibilidades,
qué me depara cada movimiento...
Pero lo cierto es que tanta racionalización muta en locura,
en acción pura,
poca conformidad y duda,
hasta que combinando los distintos aspectos del sentir y el pensamiento,
logro darme cuenta,
dure lo que dure la conciencia,
que vivo pretendiendo que ilusiones son verdades,
y que acaso la verdad sea aquello que quiero y deseo.
Pronto descubro que algunas de esas ideas,
-proyectos, objetivos, lo que vos quieras-,
podrían ayudarme,
a sentirme mejor momentáneamente,
pero si no fuesen,
la vida en ello no se me iría,
objetivos siempre tendría.
La vida se va en cada aliento,
y con cada aliento se queda y perdura,
y ahora sé que la vida por eso no se va en nada...
porque se va en todo.
Si la nada no significa nada,
es porque para el todo tampoco existe explicación,
solo -y no es poco-, experimentación, interpretación, expectativa.
El proyecto es un modo de vivir hoy el mañana,
de cualquier forma llega,
y trae consigo lo que se busca más sorpresas,
a falta de consentimiento no se priva de cambiarte la historia a su antojo,
pero siempre ofrece caminos que no por antojadizos,
tienen menos de dichosos sentidos.
El camino es uno mismo con y sin objetivo.
¿Objetivos?
Yo no tengo objetivos...
(mentira).


miércoles, 15 de enero de 2014

Está demostrado

Ya va siendo momento,
y está má' cerca de lo que pensamos,
de que algunos comiencen su viaje,
aunque no sepan ni a 'onde, ni cómo, ni cuándo...
Y es que siempre hay que estar preparaos...
pues que al tiempo aún no lo hemos domao.
No me arrepiento si en el camino varias cosas he ignorao,
pues si no tuvo importancia en ese momento,
ya no creo que a mí me cambien demasiao.
Pero sí me arrepiento de no haberte aprovechao tanto,
que si ahora te encuentro,
sabe que no te suelto.
Es largo el trayecto cuando uno está cansao,
pero que se hace corto a cada paso,
eso sí que está demostrao.
Si se para o si se sigue,
ya depende de la fuerza,
no es en vano equivocarse,
preferible a acobardarse,
que no es macho quien va derecho,
sino quien tambalea y nunca cae.
Si lo que quieres es risas y llanto pa' compartir,
no elijas el camino fácil de la soledad,
que si tienes suerte la Luna se pondrá,
pero si la noche toca nublada,
partir será sin lugar a dudas tu único fin,
al menos hasta que el Sol decida salir.
Me cuesta pensar que te he visto parir,
cada hora y cada día,
tu futuro porvenir,
que cuesta la vida no es mucho decir,
pero que vale la recorrida,
eso es cosa de vivir.