Lo que no me hace bien, lo voy echando de mí.
Perdonate.
Pero no te justifiques.
Ya no sientas culpa,
que no transforma y adolece.
Tenemos carencias y defectos,
tenemos salud,
y enfermedades que deseamos curar.
Heridas que sanaron,
y heridas que deseamos sanar.
Dejá ya mismo de juzgarte,
disculpate.
Afrontá tus debilidades,
no te enojes con ellas.
¿Te enojás con las debilidades de los demás?
No lo hagas.
Aceptate vulnerable.
Sensible.
Con necesidades.
Y espacios queriendo llenarse.
Y espacios queriendo vaciarse.
Aceptate.
Ayudate.
Cuidate.
Ésto no es ninguna órden,
tampoco una obligación.
Es simplemente imprescindible.
Para que me cure habrá que darle tiempo al tiempo.