Esa casa produce frío...
No digas tonterías.
Es que no hay otra explicación.
Genera una atmósfera que somete a su voluntad.
La atmósfera no tiene voluntad.
Esa la tiene, y es una voluntad fuerte.
Más fuerte que la de muchos hombres y mujeres.
Es una casa con vida propia.
Vida colmada de humo, niebla y humedad.
No suena mucho a una vida.
La vida no es de tal o cual manera.
La gente trata de elegir entre lo que conoce.
Pero esta casa impide conocer algo distinto.
Ahora la casa también tiene voluntad.
Sí, la casa crea esa atmósfera, la atmósfera crea esa vida, la vida domina esos cuerpos.
¿Esos cuerpos?
Aquellos que una vez entraron y ahí se detuvieron.
Se detuvieron porque la fuerza que los rodeaba pudo con ellos.
Pudo ante tantas otras vidas posibles.
Pudo ante la debilidad propia del ser humano.
Pudo con ayuda del molde que había sido creado de antemano.
¿Molde?
El molde.
Los moldes.
Esos cuerpos ya tendían a una forma determinada.
Aún antes de entrar a la casa.
Esa casa solo tuvo que transformar la tendencia en algo definitivo.
Dijiste creado, el molde, ¿Creado por quién?
Quién no, quiénes.
La historia.
Las historias.
Los años.
Los siglos.
Los milenios.
Los antepasados.
Los Dioses.
Los padres.
Y esa casa.
Antes de haber sido construida.
domingo, 31 de agosto de 2014
domingo, 24 de agosto de 2014
Tu balcón
Tengo un problema...
Y es que no logro quitar a tu balcón de mi cabeza,
y es que suena absurdo cuando lo digo,
y se siente absurdo cuando lo pienso,
pero es tan real como cualquier otro sentimiento.
Tu balcón invade todo mi cuerpo,
tu balcón hace que ningún otro balcón sea suficientemente bueno.
Y no entiendo que tiene que no tengan los demás,
qué le falta que a los otros les sobra,
qué diferencia tan notoria hace con el resto,
ese balcón en ese apartamento.
Solo se que sabe convertirme en mejor persona,
que tu balcón deja ver cálido un cielo nublado,
que es ese espacio que ando buscando,
que todos andan buscando.
Y ocurre que habiendo encontrado el sitio indicado,
ningún otro lugar parece apropiado,
porque siempre hay algo que pedir,
que decir,
que pensar,
que debatir.
Extraño cuando se detenía el tiempo,
y todo sucedía,
imperceptible,
no necesitaba saber qué haría más tarde,
no existía el "más tarde",
porque en tu balcón la estructura se quiebra,
dejando solo presente,
que todo lo puede,
y nada más quiere.
Al menos mientras permanezca en tu balcón,
al menos mientras recuerde tu balcón,
aunque sea vagamente.
Quizá sea la ventanita que se observa a la distancia,
quizá sea aquel gato que se pasea entre las sombras,
como buscando algo.
Quizá sea el árbol y sus hojas respirando,
quizá sea yo que sin darme cuenta quedé atrapada,
en tu balcón.
Y es que no logro quitar a tu balcón de mi cabeza,
y es que suena absurdo cuando lo digo,
y se siente absurdo cuando lo pienso,
pero es tan real como cualquier otro sentimiento.
Tu balcón invade todo mi cuerpo,
tu balcón hace que ningún otro balcón sea suficientemente bueno.
Y no entiendo que tiene que no tengan los demás,
qué le falta que a los otros les sobra,
qué diferencia tan notoria hace con el resto,
ese balcón en ese apartamento.
Solo se que sabe convertirme en mejor persona,
que tu balcón deja ver cálido un cielo nublado,
que es ese espacio que ando buscando,
que todos andan buscando.
Y ocurre que habiendo encontrado el sitio indicado,
ningún otro lugar parece apropiado,
porque siempre hay algo que pedir,
que decir,
que pensar,
que debatir.
Extraño cuando se detenía el tiempo,
y todo sucedía,
imperceptible,
no necesitaba saber qué haría más tarde,
no existía el "más tarde",
porque en tu balcón la estructura se quiebra,
dejando solo presente,
que todo lo puede,
y nada más quiere.
Al menos mientras permanezca en tu balcón,
al menos mientras recuerde tu balcón,
aunque sea vagamente.
Quizá sea la ventanita que se observa a la distancia,
quizá sea aquel gato que se pasea entre las sombras,
como buscando algo.
Quizá sea el árbol y sus hojas respirando,
quizá sea yo que sin darme cuenta quedé atrapada,
en tu balcón.
¿Es necesario respirar?
Esperando un despertar distinto,
de abrir los ojos me olvido,
sueño que sueño que vivo,
y cuando recuerdo tan solo adivino.
Perdí la comodidad cuando me fui,
la recobré cuando te sentí.
Pero no estabas,
la sensación se evaporó como agua.
Creyendo que la soledad fortalece,
pienso y repienso el presente,
borro marcas innecesarias,
y así me quedo sin nada.
¿Es necesario respirar?
Lo es, para todo lo demás,
pero es un pequeño paso a dar.
Si con ello nos fuéramos a conformar,
no habría razón para continuar.
de abrir los ojos me olvido,
sueño que sueño que vivo,
y cuando recuerdo tan solo adivino.
Perdí la comodidad cuando me fui,
la recobré cuando te sentí.
Pero no estabas,
la sensación se evaporó como agua.
Creyendo que la soledad fortalece,
pienso y repienso el presente,
borro marcas innecesarias,
y así me quedo sin nada.
¿Es necesario respirar?
Lo es, para todo lo demás,
pero es un pequeño paso a dar.
Si con ello nos fuéramos a conformar,
no habría razón para continuar.
Tu
Qué será lo que ven esos ojos cuando te miran,
qué creerán que dicen tus labios cuando no hablas,
y tus suspiros cuando estás como indiferente.
Qué dirán de ti a tus espaldas,
y qué idea construirán acerca de tu propia historia.
Qué imagen se formarán a partir de su ceguera,
y qué especularán cuando se cansen de fundamentar.
Cual será la última palabra que pronunciarán,
cuando se refieran a aquel que te ha quitado la identidad.
Qué sentimientos se apoderarán de ellos,
cuando no les quede más opción que la introspección,
cuando deban hacerse cargo de la irrealidad del mundo,
de unos cuantos dibujos, que supieron conocer.
Midiendo las líneas, contando los puntos,
confundiendo la abundancia con la eternidad,
una mirada fría con maldad,
y a tu persona con alguien más.
qué creerán que dicen tus labios cuando no hablas,
y tus suspiros cuando estás como indiferente.
Qué dirán de ti a tus espaldas,
y qué idea construirán acerca de tu propia historia.
Qué imagen se formarán a partir de su ceguera,
y qué especularán cuando se cansen de fundamentar.
Cual será la última palabra que pronunciarán,
cuando se refieran a aquel que te ha quitado la identidad.
Qué sentimientos se apoderarán de ellos,
cuando no les quede más opción que la introspección,
cuando deban hacerse cargo de la irrealidad del mundo,
de unos cuantos dibujos, que supieron conocer.
Midiendo las líneas, contando los puntos,
confundiendo la abundancia con la eternidad,
una mirada fría con maldad,
y a tu persona con alguien más.
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