No te conozco y vos tampoco me conoces a mí.
Eso es un océano de distancia.
Las vidas son complejas,
y las personas más.
No confío mucho en ellas.
Te pido disculpas,
pero te digo la verdad...
"Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio".
Es un poco raro, de buenas a primeras.
Si te tratara de usted,
tal vez pensarías distinto.
Aunque lo cierto es,
que me gustaría no ser compleja,
que me gustaría que lo cierto sea mentira,
que me gustaría no generar desconfianza,
que me gustaría que no me pidas disculpas,
y que de buenas a primeras,
quieras conocerme.
Como dijiste,
la gente no se entiende,
es común y legítimo...
No quiero acordar,
pero puede que sea así.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Entonces
En ese entonces supe que debía construir un muro,
una pared,
una caparazón....
Que me protegiera de lo malo,
de la angustia,
del llanto que no desahoga nunca.
En ese entonces me sorprendí al pensar que ya había construido esa fortaleza,
de la que formaba parte,
desde la que observaba,
interpretaba,
vivía.
Pero vinieron los procesos más complejos,
y la duda existencial,
con desconfianza y un poco de temor,
de quedar encerrada,
expectante.
Debía protegerme,
filtrar la realidad propuesta,
la de afuera,
pero también cuidar lo propio,
cultivar y cosechar lo ya cultivado,
por el ilógico paso del tiempo.
No hay adentro confortable,
con tan rígida caparazón,
y no hay caparazón que sirva,
si deja entrar al prejuicio,
o al juicio con todo el corrupto jurado.
Que deje entrar a la libertad.
Que deje entrar a la libertad.
Que deje entrar a la libertad.
Creo que siempre me costó entender lo que ya sabía.
una pared,
una caparazón....
Que me protegiera de lo malo,
de la angustia,
del llanto que no desahoga nunca.
En ese entonces me sorprendí al pensar que ya había construido esa fortaleza,
de la que formaba parte,
desde la que observaba,
interpretaba,
vivía.
Pero vinieron los procesos más complejos,
y la duda existencial,
con desconfianza y un poco de temor,
de quedar encerrada,
expectante.
Debía protegerme,
filtrar la realidad propuesta,
la de afuera,
pero también cuidar lo propio,
cultivar y cosechar lo ya cultivado,
por el ilógico paso del tiempo.
No hay adentro confortable,
con tan rígida caparazón,
y no hay caparazón que sirva,
si deja entrar al prejuicio,
o al juicio con todo el corrupto jurado.
Que deje entrar a la libertad.
Que deje entrar a la libertad.
Que deje entrar a la libertad.
Creo que siempre me costó entender lo que ya sabía.
martes, 2 de diciembre de 2014
No más. No menos.
No voy a poder ser mucho mejor que vos.
No voy a poder andar tanto tiempo bajo el Sol,
sin quemarme,
sin broncearme,
sin un poco de agua para compensar la transpiración.
No logro entenderte,
no logras escucharme,
y explico mil veces mi interpretación.
Mi espejo se convierte en púa,
cortando el poco aire que queda entre los dos.
No tengo miedo de mentirte,
porque la verdad ya nos dañó bastante.
No le tengo miedo a la verdad,
pero a veces cuando la comparto,
me tratan de "excesivamente emocional".
Las palabras que valen tanto,
en los hechos se renuevan y se contradicen,
se estructuran según maniobras,
y se reestructuran para poder de nuevo decirlas,
con más tranquilidad,
con más confianza y seguridad.
Los hechos que valen tanto,
se miden a través de ojos y tacto,
de sentidos y contacto,
de comunicación mediatizada.
Palabras, realidad, actuaciones y personajes.
Hay un criterio universal,
y es el que explica la diversidad.
Cada cual es una parte,
de un todo que se reparte,
tocándonos la mala suerte,
de poder elegir a cada instante.
Cada segundo se nos expresa,
mediante vida, días, aprendizaje,
se nos escapa y deja su huella,
marcando el camino de los venideros.
No te escapes, no te alejes de mí.
No me embarques, no tengo maletín.
No trates de convencerme, no puedo dejar de sentir.
No me calles, no hago otra cosa que fluir.
No voy a poder ser mucho mejor que vos,
porque así lo queramos o no,
esquivar tu huella,
a mí se me olvido.
No voy a poder andar tanto tiempo bajo el Sol,
sin quemarme,
sin broncearme,
sin un poco de agua para compensar la transpiración.
No logro entenderte,
no logras escucharme,
y explico mil veces mi interpretación.
Mi espejo se convierte en púa,
cortando el poco aire que queda entre los dos.
No tengo miedo de mentirte,
porque la verdad ya nos dañó bastante.
No le tengo miedo a la verdad,
pero a veces cuando la comparto,
me tratan de "excesivamente emocional".
Las palabras que valen tanto,
en los hechos se renuevan y se contradicen,
se estructuran según maniobras,
y se reestructuran para poder de nuevo decirlas,
con más tranquilidad,
con más confianza y seguridad.
Los hechos que valen tanto,
se miden a través de ojos y tacto,
de sentidos y contacto,
de comunicación mediatizada.
Palabras, realidad, actuaciones y personajes.
Hay un criterio universal,
y es el que explica la diversidad.
Cada cual es una parte,
de un todo que se reparte,
tocándonos la mala suerte,
de poder elegir a cada instante.
Cada segundo se nos expresa,
mediante vida, días, aprendizaje,
se nos escapa y deja su huella,
marcando el camino de los venideros.
No te escapes, no te alejes de mí.
No me embarques, no tengo maletín.
No trates de convencerme, no puedo dejar de sentir.
No me calles, no hago otra cosa que fluir.
No voy a poder ser mucho mejor que vos,
porque así lo queramos o no,
esquivar tu huella,
a mí se me olvido.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Tranquila
Todo va a estar bien...
Ya lo sé.
Ya sé que todo va a estar bien.
No importa qué pase,
Se naturaliza,
Y está bien.
Siempre está todo bien,
Al final.
Pero no quiero esperar el final,
para darme cuenta de que todo está bien.
No quiero esperar a que se derrumbe la casa,
para darme cuenta de que debo mudarme,
porque no tengo otra opción,
porque todo va a estar bien...
Basta de falso convencimiento,
sabemos que todo está mal,
entonces,
¿Porqué habría de estarlo mejor en un futuro?,
si no hacemos nada para promover el cambio.
¿La muerte trae la tranquilidad tan deseada?,
o acaso es una escapatoria que no elegimos,
pero aceptamos,
porque está bien.
Porque todo va a estar bien...
Ya lo sé...
Y no me molesta aprenderlo de nuevo,
aún estando dominada por mi ansiedad de bienestar,
y por ese presente que me hace desconfiar.
Necesito que alguien me lo diga de vez en cuando,
porque saberlo no sirve de nada,
si no tengo una voz amable y querida,
que me diga, "tranquila".
Ya lo sé.
Ya sé que todo va a estar bien.
No importa qué pase,
Se naturaliza,
Y está bien.
Siempre está todo bien,
Al final.
Pero no quiero esperar el final,
para darme cuenta de que todo está bien.
No quiero esperar a que se derrumbe la casa,
para darme cuenta de que debo mudarme,
porque no tengo otra opción,
porque todo va a estar bien...
Basta de falso convencimiento,
sabemos que todo está mal,
entonces,
¿Porqué habría de estarlo mejor en un futuro?,
si no hacemos nada para promover el cambio.
¿La muerte trae la tranquilidad tan deseada?,
o acaso es una escapatoria que no elegimos,
pero aceptamos,
porque está bien.
Porque todo va a estar bien...
Ya lo sé...
Y no me molesta aprenderlo de nuevo,
aún estando dominada por mi ansiedad de bienestar,
y por ese presente que me hace desconfiar.
Necesito que alguien me lo diga de vez en cuando,
porque saberlo no sirve de nada,
si no tengo una voz amable y querida,
que me diga, "tranquila".
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