Con él aprendí que el amor no es incondicional.
Con ella aprendí que el amor puede doler mucho.
Con los dos aprendí que el amor no siempre está acompañado de cuidado.
Que hay quienes no saben cuidar.
No les enseñaron cómo hacerlo.
Ella me enseñó que si no te querés a vos misma no podés querer bien a nadie más.
La felicidad te pasa como agua por al lado y nada la retiene.
Es agua que se escapa y no refresca, no se bebe, no te alivia.
Con ella aprendí que la debilidad puede ser un arma.
Con él aprendí que la dureza puede ser una trampa.
Con los dos aprendí que vulnerabilidad y fortaleza no combinan.
Quiero desaprender.
Quiero desaprender.
Quiero desaprender de una buena vez.
Quiero abandonar este cuerpo y volverlo a habitar siendo yo.
Quiero ser yo.
Y no tener miedo de serlo.