sábado, 18 de enero de 2014

Tiempo, pido Tiempo

La gente está dispersa,
falta de unidad,
la salud es unidad,
su falta enfermedad.
Nos olvidamos cómo respirar,
en esta sociedad,
el paso rápido pesa más,
la importancia de llegar a cualquier lugar,
a ningún lugar.
Nos detenemos demasiado a pensar,
y por pensar en qué pensar nos detenemos,
y solo eso hacemos,
detenernos en el movimiento,
un movimiento que se vuelve inerte,
totalmente carente.
¿Qué clase de vida es ésta?,
se preguntan los que caminan por la vereda de enfrente,
los que cuestionan la partida y la llegada.
Los que cuestionan.
¿Qué clase de vida quiero?,
se preguntan los que frenan para sentir,
para poder seguir,
para poder elegir.
Y la respuesta no es una sola,
una sola es la vida que se construye,
con el paso del tiempo del reloj que no parará,
con el paso del tiempo,
que no es en absoluto una verdad,
pero sí una oportunidad.


Se llama "Objetivos"

¿Objetivos?
Todos los días tengo objetivos...
Objetivos, proyectos,
todo lo mismo.
Planes que de uno dependen,
aunque otros estén incluidos.
Imagino un camino,
un recorrido,
un presente con miras a otro presente distinto que si existiese...
desembocaría en un futuro mejor -aquel "otro presente"-.
Siempre de a pequeños pasos pero bastante intensos,
tanteando e intentando conocer a cada instante cuáles son las posibilidades,
qué me depara cada movimiento...
Pero lo cierto es que tanta racionalización muta en locura,
en acción pura,
poca conformidad y duda,
hasta que combinando los distintos aspectos del sentir y el pensamiento,
logro darme cuenta,
dure lo que dure la conciencia,
que vivo pretendiendo que ilusiones son verdades,
y que acaso la verdad sea aquello que quiero y deseo.
Pronto descubro que algunas de esas ideas,
-proyectos, objetivos, lo que vos quieras-,
podrían ayudarme,
a sentirme mejor momentáneamente,
pero si no fuesen,
la vida en ello no se me iría,
objetivos siempre tendría.
La vida se va en cada aliento,
y con cada aliento se queda y perdura,
y ahora sé que la vida por eso no se va en nada...
porque se va en todo.
Si la nada no significa nada,
es porque para el todo tampoco existe explicación,
solo -y no es poco-, experimentación, interpretación, expectativa.
El proyecto es un modo de vivir hoy el mañana,
de cualquier forma llega,
y trae consigo lo que se busca más sorpresas,
a falta de consentimiento no se priva de cambiarte la historia a su antojo,
pero siempre ofrece caminos que no por antojadizos,
tienen menos de dichosos sentidos.
El camino es uno mismo con y sin objetivo.
¿Objetivos?
Yo no tengo objetivos...
(mentira).


miércoles, 15 de enero de 2014

Está demostrado

Ya va siendo momento,
y está má' cerca de lo que pensamos,
de que algunos comiencen su viaje,
aunque no sepan ni a 'onde, ni cómo, ni cuándo...
Y es que siempre hay que estar preparaos...
pues que al tiempo aún no lo hemos domao.
No me arrepiento si en el camino varias cosas he ignorao,
pues si no tuvo importancia en ese momento,
ya no creo que a mí me cambien demasiao.
Pero sí me arrepiento de no haberte aprovechao tanto,
que si ahora te encuentro,
sabe que no te suelto.
Es largo el trayecto cuando uno está cansao,
pero que se hace corto a cada paso,
eso sí que está demostrao.
Si se para o si se sigue,
ya depende de la fuerza,
no es en vano equivocarse,
preferible a acobardarse,
que no es macho quien va derecho,
sino quien tambalea y nunca cae.
Si lo que quieres es risas y llanto pa' compartir,
no elijas el camino fácil de la soledad,
que si tienes suerte la Luna se pondrá,
pero si la noche toca nublada,
partir será sin lugar a dudas tu único fin,
al menos hasta que el Sol decida salir.
Me cuesta pensar que te he visto parir,
cada hora y cada día,
tu futuro porvenir,
que cuesta la vida no es mucho decir,
pero que vale la recorrida,
eso es cosa de vivir.