lunes, 6 de octubre de 2014

Prender

Lo que yo quiero es aprender a desaprender,
y así olvidarme de los motivos y conocer.
Reconstruir lo que ha sido construido y volverlo a ver,
creer al crear y crear para creer.
Creer que no hay límite en los asuntos del saber,
más que el punto de partida siempre renovado al emprender.
Emprender como contrario a desaparecer,
desaparecer como cuando uno decide detener.
Detener las ganas y las ansias de encender,
de encender esa llama tan necesaria para permitirse ser.
Ser como el santo para Lucifer,
ser como la noche para el amanecer,
ser como la huida para después volver,
y tan ser como parecer.
Encontrar en la antinomias la oportunidad perfecta para aprender,
a desaprender.