Quería que apagara la luz.
No sé porque tanto drama con que se vea.
A veces me pasa que la mirada del otro me inhibe.
Va a pasar lo que tenga que pasar.
Mirá si ve algo que no le gusta y se arrepiente.
Y si hay ganas, las va a haber con luz también.
Y si esperaba una naranja jugosa y se encuentra con una uva.
Me parece que se está poniendo un poco nerviosa.
O peor aún, mirá si yo soy la que se encuentra con una uva, no me gustan las uvas.
Mejor la apago, o nó, espero a que me lo pida ella.
Pero pensandolo bien, a oscuras tampoco me gustan las uvas.
Creo que se está acostumbrando a la idea, y diría que le gusta.
Tal vez con luz todo sea más verdadero.
Sí, definitivamente.
Sí, mientras más sentidos mejor.
Me encanta ver su cara sobre la almohada.
Vamos a probar, si me incomoda le digo que la apague.
Me encanta ver que le encanta.
O no, si me incomoda me la banco, hasta que me deje de incomodar.
Si estuvieramos a oscuras también estaría piola, pero de esta manera estoy completamente con ella.
Uy, qué rápido se dió todo, no lo esperaba así de lanzado.
Yo sabía que todo iba a andar bien, tenemos una conexión especial.
Aunque bueno, yo también soy bastante lanzada.
Ay, ay, sabés lo que me gusta, y eso me gusta mucho.
Uy, uy, uy! Esto de ver me gusta.
Quiero saber lo que te gusta a vos.
Jajaja, me haces cosquillas.
Mostrame un poquito, enseñame a hacerte feliz.
Vas muy bien, pero dejá que yo te muestro como es la cosa.
Qué ganas de untarte con mermelada de pera y...
Sí, sí, sí.
O de ciruela!
Creo que debería darle una nueva oportunidad a las uvas.
Aunque con esta naranjita, qué me importan las otras frutas?
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