jueves, 25 de septiembre de 2014

Mi sombrero

Pondré una flor en mi sombrero,
que no sea rosa ni margarita.
Será una flor exótica,
la rescataré camino al encuentro.
Tendré unas botas que absorban la lluvia,
para sentirla a cada paso.
Pero intentaré no pisar muchos charcos,
así respirarán mejor mis pies descalzos.
Y nos sentiremos mejor,
y respiraremos mejor.
Pondré una flor en mi sombrero,
para que me reconozcas a simple vista.
Y cuando por fin lo hagas,
te pareceré una completa desconocida.
Tendremos muchas preguntas,
y unas pocas posibles respuestas.
Sabemos que la clave no es pensar,
sino jugar y adivinar.
Y si me preguntas: ¿Qué?
Te diré cuándo.
Y si me preguntas: ¿Por qué?
Contestaré: No lo sé.
No quedará más opción que despojarse del frío,
tan solo porque es necesario.
No habrá quién conozca los motivos,
no estarán en el diccionario.
Pondré una flor en mi sombrero,
y la usaré de tanto en tanto.
Sin ella no estaría completo mi calendario,
no tendrían sentido las gotas que van bajando,
perderían su magia los días nublados.






No hay comentarios:

Publicar un comentario