No voy a poder ser mucho mejor que vos.
No voy a poder andar tanto tiempo bajo el Sol,
sin quemarme,
sin broncearme,
sin un poco de agua para compensar la transpiración.
No logro entenderte,
no logras escucharme,
y explico mil veces mi interpretación.
Mi espejo se convierte en púa,
cortando el poco aire que queda entre los dos.
No tengo miedo de mentirte,
porque la verdad ya nos dañó bastante.
No le tengo miedo a la verdad,
pero a veces cuando la comparto,
me tratan de "excesivamente emocional".
Las palabras que valen tanto,
en los hechos se renuevan y se contradicen,
se estructuran según maniobras,
y se reestructuran para poder de nuevo decirlas,
con más tranquilidad,
con más confianza y seguridad.
Los hechos que valen tanto,
se miden a través de ojos y tacto,
de sentidos y contacto,
de comunicación mediatizada.
Palabras, realidad, actuaciones y personajes.
Hay un criterio universal,
y es el que explica la diversidad.
Cada cual es una parte,
de un todo que se reparte,
tocándonos la mala suerte,
de poder elegir a cada instante.
Cada segundo se nos expresa,
mediante vida, días, aprendizaje,
se nos escapa y deja su huella,
marcando el camino de los venideros.
No te escapes, no te alejes de mí.
No me embarques, no tengo maletín.
No trates de convencerme, no puedo dejar de sentir.
No me calles, no hago otra cosa que fluir.
No voy a poder ser mucho mejor que vos,
porque así lo queramos o no,
esquivar tu huella,
a mí se me olvido.
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