Ser humano,
hormiga con dos piernas,
trabaja noche y día,
repitiendo su rutina.
Apurados los ves pasar,
con corbata,
con maleta,
y diferencia social.
Zapatillas,
otra ropa...
¿qué más da?
Pasan,
solo pasan,
sin nunca siquiera mirar.
¿Por dónde comenzar a explicar?,
la distancia inmensa que entre esos seres hay,
la avaricia,
la codicia,
la falta de compañía,
compañerismo,
de no egoísmo,
de no fascismo,
de no capitalismo,
de no suicidio.
La gente vive y se suicida todos los días,
para ganarse la vida,
mata y se mata para vivir,
vive para matar,
y muere sin jamás haber vivido.
Por eso es que no somos ni seremos hormigas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario