A ver.
Por donde empiezo.
Se me había venido a la cabeza la palabra "ranking",
acto seguido,
la busco en Google y entro a Wikipedia.
Tras leer un poquito acerca de la palabra y su significado,
confirmo que en mi mente bien la había utilizado...
Por la vida que he llevado y sigo llevando,
he aprendido que tras momentos,
vienen momentos.
Si hubiera un ranking para analizar la importancia,
de todas aquellas circunstancias.
Estableciendo relación entre los "buenos" y los "malos",
y sigo hablando de momentos...
Más felices,
menos estresantes,
más amorosos,
dolorosos,
penosos y vergonzosos,
tristes,
solitarios,
mal acompañados
con faltas y con sobras...
Tantos en un mismo día,
tantos en lo que sea que lleves de vida.
Si me propusiera descubrir,
que tan feliz e infeliz hay que ser,
para el vaso medio lleno o medio vacío poder ver,
de qué depende el peso de cada caso,
de cada cosa,
de cada casa.
Qué tanto influye realmente,
en mi vida cada paso,
porque a veces camino y no miro donde estoy pisando,
porque a veces me olvido que entre tanta diferencia,
en el camino uno se cruza con cualquiera.
Y sea un cualquiera,
o alguna piedra,
a veces estorba lo que se espera y también lo que no se espera.
Y algunas veces desespera,
otras solo causa sorpresa,
se vuelve vana la experiencia,
desaparece sin gloria ni pena,
o provoca la hecatombe con su simple presencia.
Y no nos olvidemos del tiempo,
factor tan grande e importante,
por lo infinito y verdadero.
No creo que sea cierto que el tiempo lo cure todo,
a veces lo destruye todo.
Pero hay que verlo con perspectiva,
saber apreciar los cambios,
procesos,
etapas.
Construidas a lo largo y a lo ancho,
hacia arriba y hacia abajo,
rápidos,
desapercibidos,
o conmocionados,
esos momentos conforman tu vida,
esos de los que tanto estuvimos hablando.
Sería difícil olvidarse,
de las transformaciones y alteraciones constantes,
que no permiten que estemos por mucho tiempo en la misma posición.
Y cuando digo posición,
me refiero a un mismo estado,
no solo lugar y espacio.
Las sensaciones,
que cada mirada,
olor u otro cualquier sentido nos produce,
son tan variadas,
ambiguas,
continuas y metafóricas,
tan fuera de nuestra conciencia...
Que siquiera alcanzamos a entenderlas,
ni.
ni.
La mente nos engaña como nos dice la verdad,
y somos capaces de reír en vez de llorar,
cantar en lugar de hablar,
hablar en lugar de callar y al revés.
Es solo cuestión de no dejarse convencer,
por la realidad que nos presentan,
tan alejada de nuestro parecer.
Y siempre saber y no saber,
porque no hay uno sin otro,
siempre hay algo más para aprender.
Solo esperando no llega,
solo buscando no se encuentra,,
pero de a poco se valora y desecha,
se para porque se avanza,
y no se vuelve atrás,
porque nada vuelve a empezar,
tiene continuidad.
Lo que perdimos,
lo ganamos,
porque lo tuvimos.
No es irreversible aquello que aun se encuentra en proceso de construcción,
y definitivamente no puedo ni aunque quiera,
imponerle un ranking a mi modo de vivir...
A mis acciones,
elecciones,
buena suerte y mala racha,
a toda esta manga de acontecimientos que no paran de suceder,
por suerte.
Y por esa suerte,
es que felizmente decido no catalogarme como una persona infeliz,
porque hasta cuando lo soy,
soy.
Si no fuera descartaría de cuajo la posibilidad,
de experimentar la felicidad,
y no me quedaría más opción que no ser.
Imagínense que pérdida de tiempo mi búsqueda de la palabra "ranking" en Internet,
si no fuera medianamente feliz...
¡Si me deprime y me hace mal!
Es porque lo bueno se hace desear,
y lo demás a veces te viene a buscar...
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